Territorio experimental, IA, procesos híbridos y nuevas formas de construir imágenes.



He dedicado gran parte de mi vida a la fotografía.
A través de la película, el cuarto oscuro, los procesos digitales y distintas formas de observación, la cámara ha sido durante años una herramienta para comprender el mundo y para comprenderme a mí mismo.
Hoy aparecen nuevas tecnologías capaces de generar imágenes a partir de instrucciones, referencias y decisiones visuales. Para algunos representan una ruptura. Para mí constituyen una oportunidad más de exploración.
No considero estas herramientas un reemplazo de la fotografía. La experiencia de observar, esperar la luz adecuada, recorrer una ciudad o encontrarse con una persona siguen siendo insustituibles. Sin embargo, la inteligencia artificial abre territorios visuales que también merecen ser investigados.
Las imágenes generadas mediante IA requieren criterio, conocimiento visual, capacidad de síntesis y una comprensión profunda de los procesos fotográficos y gráficos. Como cualquier herramienta creativa, su valor no reside en el software, sino en la mirada de quien la utiliza.
Esta sección reúne algunas de esas exploraciones.
No pretende ofrecer respuestas definitivas sobre el futuro de la imagen. Simplemente continúa una búsqueda que comenzó hace muchos años y que sigue abierta.
Porque las herramientas cambian.
La curiosidad permanece.

