Acerca de

Luis Antonio Valdés Martínez (GraBaluz)

Sobre GraBaluz

Comencé a hacer fotografías siendo muy joven, mucho antes de la llegada de la era digital. Mis primeras imágenes fueron realizadas con una cámara Instamatic y película Agfa-Gevaert, influenciado por mi padre, ingeniero químico y apasionado fotógrafo. Aquellos años estuvieron marcados por el laboratorio, el olor de los químicos, las películas Kodak Tri-X y la experiencia casi mágica de ver aparecer una imagen sobre el papel.

Con el paso del tiempo regresé a México, mi ciudad natal. Aunque la fotografía nunca desapareció por completo de mi vida, durante algunos años quedó en un segundo plano. Cuando comenzaron a popularizarse las cámaras digitales observé aquel cambio con cierta distancia. Para mí, la fotografía estaba ligada a la película, al revelado y al cuarto oscuro.

Todo cambió de manera inesperada durante una presentación pública de nuevas herramientas para Internet. Recuerdo ver cómo, desde un escenario y frente a una gran audiencia, un operador registraba un dominio, contrataba un alojamiento web, construía una galería fotográfica y la publicaba en línea en cuestión de minutos. Al finalizar la demostración, aquellas imágenes podían verse desde cualquier lugar del mundo simplemente escribiendo una dirección en un navegador.

Aquella experiencia fue una revelación.

Por primera vez comprendí que la fotografía no sólo estaba cambiando de soporte; también estaba cambiando su forma de viajar, de compartirse y de permanecer accesible para otros. Esa idea me condujo a los primeros photoblogs y marcó mi regreso a la práctica fotográfica.

Desde entonces he seguido explorando la imagen a través de distintas herramientas y procesos. El laboratorio químico dio paso a nuevas formas de trabajo digital, donde aplicaciones como Photoshop se convirtieron en compañeras fundamentales durante décadas de aprendizaje, edición y experimentación visual.

Más tarde llegarían nuevas tecnologías y nuevas posibilidades creativas. Algunas han sido analógicas, otras digitales y otras pertenecen a sistemas generativos contemporáneos. Lo que permanece inalterable es la curiosidad por observar, crear y compartir imágenes.

GraBaluz nace de ese recorrido y de esa convicción.

Las herramientas cambian.

La exploración sigue.